La regla de oro: No solo remojes, prepárate.
Antes incluso de abrir el frasco de quitaesmalte, debemos hablar de la preparación. El esmalte en gel es una película plástica que crea un sellado hermético. Si aplicas el quitaesmalte sobre una capa superior brillante, el producto tendrá dificultades para penetrar.
Paso 1: Rompe el sello
Con una lima gruesa, pule suavemente la superficie de cada uña. No se trata de quitar el color, sino simplemente de eliminar la capa superior brillante. Esto permite que el removedor penetre en el gel y disuelva los polímeros. Si omites este paso, el tiempo de remojo se duplicará y te frustrarás.
Precauciones: La seguridad es lo primero.
Como fabricante profesional de removedores de esmalte en gel , sabemos que nuestros productos son potentes y, si bien están diseñados para disolver geles duros, también pueden resecar la piel y las cutículas.
Método de remojo: Envolturas de papel de aluminio
Si bien puedes meter los dedos en un recipiente con quitaesmalte, el método más eficaz (y menos engorroso) es utilizar la técnica de "envolverlo en papel de aluminio".
- Empapa el algodón: Satura un pequeño trozo de algodón (preferiblemente sin pelusa) con tu removedor en gel. Debe estar húmedo, pero sin que gotee por la muñeca de tu cliente.
- Aplicación en la uña: Coloque el algodón empapado directamente sobre la uña, cubriendo toda la superficie desde la cutícula hasta el borde libre.
- Envuélvalo: Envuelva firmemente la punta de su dedo con un pequeño trozo de papel de aluminio, asegurando así el algodón en su lugar. Esto crea un ambiente sellado que atrapa el calor y acelera la reacción química.
La pregunta sobre la lámpara: ¿Es segura?
Esta es una pregunta que me hacen mucho: "¿Debo meter las manos en la lámpara con el quitaesmalte encendido?"
La respuesta corta: Absolutamente no.
Las lámparas UV/LED están diseñadas para curar o endurecer el gel. El removedor de gel está diseñado para disolverlo. Si introduces la mano en la lámpara con papel de aluminio empapado en removedor, básicamente estás intentando hornear una uña húmeda. No funcionará y podrías calentar los químicos del removedor, provocando una sensación de ardor o irritación en la piel.
Sin embargo, para los geles más resistentes, utilizamos un truco profesional: el calentamiento activo. Si el gel no se desprende, no usamos la lámpara. En su lugar, envolvemos las manos con una toalla caliente o un guante térmico. El calor suave y externo ayuda a que el removedor actúe más rápido sin interrumpir la descomposición química.
El número mágico: tiempo de procesamiento
La paciencia es una virtud al quitarse las uñas. Pon un temporizador.
Tiempo de remojo estándar: La mayoría de los esmaltes de gel suaves necesitan entre 10 y 15 minutos para disolverse por completo.
Geles duros/Gel constructor: Si va a retirar una manicura estructurada o un gel duro, es posible que necesite entre 20 y 30 minutos , y que primero deba limar la mayor parte del producto.
Cuando suene el temporizador, presione suavemente la lámina. Debería ver que el gel se arruga o se desliza de la uña.
El proceso de remoción
Una vez que retires el vendaje de un dedo, deberías ver que el gel ha burbujeado o se ha separado de la uña.
Raspe suavemente: Con la ayuda de un palito de madera, empuje suavemente el gel que se haya desprendido. Debería desprenderse en trozos suaves y pegajosos.
Nunca lo fuerces: Si el gel no se desliza, significa que necesita más tiempo de remojo. Vuelve a envolverlo durante otros 5 minutos. Si lo fuerzas, rasparás una capa de tu uña natural.
El acabado final: Una vez que el color haya desaparecido, es posible que quede una capa fina y pegajosa. Retírala con una toallita sin pelusa empapada en alcohol o con un limpiador de uñas.
La atención posterior al tratamiento no es negociable.
El quitaesmalte elimina los aceites naturales de las uñas y la piel. En cuanto termines, lávate las manos con agua y jabón para eliminar cualquier residuo químico y, a continuación, aplica aceite para cutículas generosamente.
Piensa en el aceite para cutículas como un vaso de agua para tus uñas después de correr. Rehidrata la placa ungueal y mantiene tus uñas flexibles y fuertes.
Quitar el esmalte semipermanente no tiene por qué arruinar tus uñas. Con la preparación adecuada, las precauciones necesarias y un poco de paciencia, puedes mantener tus uñas naturales bonitas, sanas y listas para el próximo diseño espectacular.
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